Respiras y yo

 

 

 

 

Después de esperar un buen tiempo para lograr quedar embarazada, la alegría fue mucho mayor cuando nos enteramos que iba a ser niña “Valeria”. Todo transcurría normal en mi embarazo.
En el cuarto mes de embarazo decidí no hacerme la prueba de sangre que detectaría en mi bebe algún problema cromosómico, como triso mía 13, 18 o Síndrome Down (esta prueba hace que muchas madres decidan interrumpir su embarazo dada las condiciones de su bebe). Consulte ese día con mi Ginecólogo si al haber alguna respuesta positiva podría hacerse algo por mejorar la salud del bebe, la respuesta fue que básicamente serviría a nivel informativo. Ese mismo día, le explique a mi doctor que si mi bebe iba a tener algún Síndrome o retraso mental, no pensaba interrumpir mi embarazo ni iba a cambiar la intención de tenerlo. Nunca imagine lo que estaba por llegar. Hoy agradezco no haberme hecho la prueba, si fue difícil para nosotros enterarnos dos meses antes de tener a mi hija del diagnostico de triso mía 18, mucho más difícil hubiera sido enterarnos desde el cuarto mes de embarazo. Cada día que despertara, pensaba si mi hija y yo íbamos a lograr llegar hasta el final, muchos de los bebes con t18 no alcanzan a nacer vivos.
 
En mi Segundo ultrasonido de rutina, realizado en Junio 14 del 2006,   en mi quinto mes de embarazo mi Ginecólogo nos comunico que la técnica había encontrado una especie de coágulos de sangre en su cerebro, nos sentimos inquietos, pero el doctor nos dijo que no nos preocuparamos,en el 90% de los casos esto desaparecía en el séptimo mes de embarazo, por lo tanto, teníamos que esperar a llegar a este periodo para poder realizar un ultrasonido de Segundo nivel y así nos podrían confirmar si estos habían desaparecido.
Todo en mi embarazo transcurría normal, me llamaba la atención que mi estomago tenia muy poco crecimiento, pensábamos que era debido que hasta el sexto mes tuve bastante vomito y no me había alimentado muy bien por lo tanto no había logrado ganar peso.
El tiempo de espera hasta llegar al séptimo mes se me hizo lento, a veces me sentía inquieta por lo que le habían encontrado a Valeria pero teníamos confianza en que todo saldría bien.
Finalmente llego el día del ultrasonido, Agosto 23 del 2006,nunca en mi vida podré olvidar esa fecha. Me acompañaron mi esposo y mi mejor amiga Ximena, empezaron con el procedimiento, básicamente lo que iban a revisar era si los coágulos de sangre habían desaparecido y efectivamente ya no estaban, sentimos un gran alivio, recuerdo que todos suspiramos, pero note que la técnica estaba algo inquieta, mi esposo le pregunto si todo estaba bien, nos dijo que notaba que su tórax estaba demasiado pequeño y que su peso y su tamaño eran demasiado bajos., nuestra sonrisa comenzó a desaparecer, la técnica revisaba una y otra vez el corazón del bebe, yo le decía a mi esposo que algo pasaba, luego revisaba su cabeza una y otra vez, me empecé a angustiar mucho mas, mi esposo me decía que estuviera tranquila, que todo estaba bien y ella solo estaba haciendo su trabajo, finalmente termino, sonrió y nos dijo que Valeria se había dejado tomar unas hermosas fotos, Ella se retiro y nos dijo que esperáramos por favor, empecé a sentir terribles sentimientos de culpa, rompí en llanto, me sentía culpable por no haberme alimentado bien y no haberme tomado las vitaminas, mi esposo y Ximena comenzaron a preguntarme que porque no me había tomado las vitaminas, todo esto me hacia sentir peor, yo solo les decía que yo trababa de comer y tomarme mis píldoras pero todo lo vomitaba y seguía llorando. Después de veinte minutos llego el doctor, nos dijo que la situación estaba un poco delicada, Valeria presentaba tres anomalías:
1* Una malformación en su cerebro llamada Dandy Walker, generalmente asociado con problemas cromosómicos que causaban serios defectos de nacimiento y severos retrasos mentales.
2* Un posible defecto ventricular del corazón, seria necesario realizarle a Valeria un electrocardiograma que proporcionaría una información mas detallada acerca de la anomalía y así tener opciones de posibles tratamientos después del nacimiento.
3*Una restricción en el crecimiento intrauterino (IUGR).
 
Nos remitieron al genetista, ella nos explico detalladamente todo lo encontrado, para nosotros era demasiada información al mismo tiempo en medio de tanto dolor y angustia. Nos explico la necesidad de practicar una amniocentesis (procedimiento obstétrico mediante el cual se extrae una pequeña cantidad de líquido amniótico para su posterior análisis). Cuando escuche esa posibilidad de inmediato la rechace, sabíamos el riesgo que este test implicaba, no deseábamos que el parto se adelantara y mucho menos por la condiciones que ella venia. La genetista nos aclaro que era la mas confiable posibilidad de saber si era un problema cromosómico relacionado con triso mía 13, 18 o 21 o si eran anomalías que se habían presentado de forma independiente, en caso de ser así, podríamos anticipar procedimientos para salvar su vida como una cirugía del corazón después del nacimiento del bebe, de acuerdo a la evolución que tuviera la falla cardiaca en los dos meses restantes. Si esperábamos al nacimiento de Valeria para hacerle la prueba cromosómica la respuesta tardaría una semana y a lo mejor su defecto del corazón, no le daría el suficiente tiempo para sobrevivir, aceptamos hacerme la prueba confiando en que todo saldría bien. En este caso se trataba de una posibilidad para ayudarle a mejorar su situación. La genetista nos aclaro que la ciencia no ha podido determinar porque algunos bebes nacen con este Síndrome y que ninguno de los padres era responsable o podía hacer algo por evitarlo, esto me ayudo a sentirme mejor, ya que mis sentimientos de culpa eran bastante fuertes. La genetista realizo un trabajo muy profesional, fue muy humana y explico todo claramente. Desde el principio nos recalco que no se podía dar un diagnostico claro, hasta no realizarse la amniocentesis y tener los resultados. Hasta ese momento no se podría hablar con certeza que posibilidades de sobrevivir tenia y que procedimientos médicos necesitaría al momento de su nacimiento, necesitabamos un diagnostico definitivo para poder hacer un plan de acción que le ayudara a ella de la mejor manera.
Al día siguiente, Jueves, Agosto 24 del 2006, nos presentamos en el Hospital para la realización de la amniocentesis, estábamos nerviosos por la posibilidad que se provocara el parto antes de tiempo y de ser así, prácticamente seria la muerte inmediata de Valeria. Fue una decisión difícil de tomar, pero de acuerdo a las circunstancias fuimos positivos que todo iba a salir bien y así pudiéramos saber si nuestra bebe iba a tener oportunidad de superar todos los problemas, por medio de una cirugía o tratamientos alternos.
El resultado parcial de la prueba que nos diría si era detectado algún problema cromosómico lo entregarían cinco días después de realizar la amnio. El tiempo de espera a esta respuesta fueron días de mucha incertidumbre, oraciones y a la vez de fe de que todo iba a estar bien. A algunas personas le parecerá irónico, pero deseábamos que el diagnostico final fuera triso mía 21 o Síndrome Down, ya que con este, la cualidad y calidad de vida era mucho mejor y por lo menos sabríamos que su pronostico de vida no seria tan corto. Debido a las anomalías encontradas, rogábamos porque el resultado no fuera triso mía 18 o 13. El electrocardiograma fue programado para Agosto 28 del 2006, nos presentamos en el Hospital, nos confirmaron la presencia de un ventricular septal defect (VSD), su soplo no era demasiado grande. El cardiólogo nos explico que en los dos meses faltantes el soplo podría permanecer igual, cerrarse o hacerse mas grande, el procedimiento a seguir estaría pendiente de acuerdo al resultado de la amniocentesis, si el resultado era triso mía 18, no iba a ser beneficioso practicar una cirugía ya que este síndrome trae consigo muchas mas anormalidades que hacen que el funcionamiento de su organismo no marche de la manera correcta.
El resultado parcial de la amnio fue entregado hasta el Martes. Salí a recoger a mi hijo a la escuela, cuando llegue a mi casa mí esposo se quedo mirándome, en sus ojos encontré la respuesta, me abrazo y me dijo: Valeria tiene Trisomia 18, hay posibilidades de que no alcancé a nacer y si lo logra, la mayoría mueren en las primeras semanas o meses, solo unos pocos logran vivir mas de un ano. En esos momentos sentí que me dolía el alma, me parecía increíble que yo aceptará que mi hija naciera con retraso mental y otros problemas y aparte me tuviera que resignar a no saber si iba a nacer o si lograba , no podía saber cuanto tiempo iba a estar conmigo, como sentir valor con un pronostico así. Llore varios días, no encontraba la salida, tuve sentimientos muy encontrados, al principio pensaba que no tenia sentido cuidarme, tomar mis vitaminas, comer, si iba a ser igual, ella se iba a morir. Tantas dudas, si lograba vivir, pensaba en si seria capaz de cuidarla bien y enfrentar todos las complicaciones que tienen los bebes con triso mía 18, tanta incertidumbre, no saber que podía pasar, que posibilidades tenia de vivir y cuanto tiempo, lo único que podíamos hacer era esperar, esperar y esperar ...
Comenzaron muchas dudas acerca de que debíamos hacer cuando Valeria naciera, si íbamos a someterla a exámenes, cirugías o maquinas que le ayudaran a vivir por mas tiempo, mi esposo desde el principio se negó a esto, pero yo pensaba lo contrario, yo sentía que quería luchar por su vida y el no hacer nada, era como dejarla morir, como íbamos a permitir eso. Según las explicaciones medicas cualquier procedimiento solo iba a alargar su agonía y en muchos casos los hacia sufrir mucho mas , en esos momentos de dolor solo veía un panorama con muy pocas posibilidades.
Una amiga después de enterarse de la noticia del diagnostico de Valeria nos trajo el testimonio en ingles de una bebe llamada Abigail. Debido a mis limitantes con el idioma le pedí a mi esposo que me tradujera lo que decía este testimonio, realmente tener la oportunidad de leer esto me dio una luz de esperanza. Trate de encontrar testimonios de familias en español, que me hicieran ver un panorama diferente pero solo encontraba información medica que no daban muchas esperanzas; cuanto me hubiera ayudado encontrar algo diferente a los pronósticos médicos, poder comunicarme con otros padres que hubieran pasado por lo mismo y darme cuenta que no todo lo que se podía hacer por los bebes de triso mía 18 no les causaba dolor. En esos momentos nació la idea de crear esta pagina y con la ayuda de mi amiga Maria  logramos colocar la pagina en Internet un mes antes de que Valeria naciera.
Después de unos días y de la visita de un padre muy cercano a nuestra familia, entendí que Valeria tenia derecho a una muerte natural y digna y que no por mi egoísmo de quererla tener conmigo la iba a someter a cirugías y exámenes que no iban a cambiar en nada su situación y al contrario solo le iban a proporcionar dolor y sufrimiento, Valeria iba a estar con nosotros el tiempo que ella y su cuerpo sintiera la fuerza para hacerlo, yo no era nadie para someter a un ser tan débil, pequeño e indefenso a tan difíciles momentos, ella lo que necesitaba era sentirnos cerca y seria tiempo que perderíamos nosotros para estar con ella y compartir nuestro amor de padres , finalmente y aunque sea fuerte escucharlo, decidimos que ella iba a luchar hasta cuando tuviera fuerzas para ello, obviamente nosotros apoyándola y sosteniéndola con nuestras manos, sin embargo pensábamos que si ella lograba vivir un tiempo considerable evaluaríamos la posibilidad de nuevos estudios que permitieran mejorar su condición.
El 14 de Septiembre nos reunimos con el neonatólogo, acordamos un plan de acción al momento del nacimiento de Valeria, el nos recomendó no practicarle ningún tipo de intervención o someterla a ningún tipo de tratamiento, que si deseábamos hacer algún procedimiento medico Valeria seria trasladada inmediatamente a cuidados intensivos y no se sabia cuanto tiempo iba a tener que permanecer allí o si algún día pudiera salir, no podríamos estar con ella, entendimos como si cualquier cosa que quisiéramos hacer por ella solo le iba a traer dolor.
Le expresamos al Neonato logo nuestro deseo de bautizarla lo más pronto posible después de su nacimiento y de tenerla al lado de nosotros todo el tiempo posible, el neonatólogo nos confirmo que tratarían en caso de necesitarlo, alimentación por medio de sonda. Antes de la cita mi esposo y yo nos preguntábamos que debíamos hacer cuando Valeria presentara episodios de apnea. Nos aterrorizaba la idea de que ella parara de respirar y cambiara su color por falta de oxigeno, Que debíamos hacer? Le preguntamos. La respuesta del doctor nos dejo con un dolor grandísimo, “ustedes no pueden hacer nada, solo esperar a que comience a respirar de nuevo”, yo le decía a mi esposo, como nos vamos a quedar mirándola mientras no sabemos si esta muriendo o no??? el doctor nos dijo, si ustedes llaman al 911 , lo que van a hacer es tratar de revivirla con electrochoques. Ustedes quieren eso para un bebe tan pequeño???? Decidimos que no, con lagrimas en los ojos.
Ya faltando un mes para su nacimiento me sentía mas tranquila y positiva, sentía que lo íbamos a lograr, que ella iba a nacer e iba a estar muchos días con nosotros, sentía que podría llegar con ella a nuestra casa y pedía que por lo menos una semana, que irónico verdad? Rogar por lo menos por una semana de vida de tu hija. Siempre sentí a Valeria muy fuerte, se movía bastante a pesar de que los bebes con triso mía 18 no presentan mucho movimiento fetal. Los primeros días que estuve tan triste y desesperada, yo colocaba mi mano en mi estomago y ella empezaba a moverse bastante, como queriéndome decir, mama acá estoy!!!, lucha por mi!!!!, no te dejes vencer!!!, y volvía a llenarme de fuerza. Ella siempre me respondía, cuando me invadía la angustia de no sentirla moverse, me sentaba, le hablaba y le decía que necesitaba saber si estaba bien, era increíble, donde yo colocaba mi mamo ella se movía justo ahí, debajo de mi mano, como queriéndome tocar, es una sensación que nunca se borrara de mi corazón..
Nos encontramos varias veces con la trabajadora social del Hospital, ella fue una gran apoyo para nosotros, ella nos contacto con Andrea Hills, fotógrafa voluntaria de la fundación Now I let me down to sleep, una organización de fotógrafos voluntarios a nivel nacional que ayudan a crear memorias inolvidables de bebes con corto diagnostico de vida, ella nos tomo fotografías a mi esposo, mi hijo   y a mí, antes de tener a Valeria y acordamos que ella estaría presente durante el parto, y durante el tiempo que estuviéramos en el hospital. La trabajadora social nos dio autorización para recibir visitas todo el día sin limitaciones, a Valeria la conocieron todos los que quisieron estar con ella, la cargaron y la mimaron, se tomaron fotos con ella. Puedo estar segura que ella se sintió my feliz al ver que con tanto amor tantas personas la esperaron, ninguno de los hijos de nuestros amigos fueron ese día a estudiar, ni ellos fueron a trabajar, todos estuvieron allí con nosotros, eso nos enseño que el dolor también se debe compartir con los que queremos. Se que Valeria sintió que era una bebe esperada con mucho amor no solo por nosotros sino por nuestra familia y amigos , incluso personas que no conocíamos y una iglesia a la que no pertenecíamos oro e hizo ayuno por ella. Se que eso le tuvo que haber dado a ella gran alegría, para nosotros no fue una bebe enferma la que nació fue nuestro mas grande ejemplo de amor y lucha.
Había una frase que se repetía en mi mente constantemente desde que nos dieron su diagnostico “Síndrome no compatible con la vida” Acaso los días, meses o años no significa VIDA. Así sea poco tiempo que están entre nosotros, logran darnos su amor, sus enseñanzas y su inmensa ternura, cierto es lo que dicen muchos sabios, que no importa cuantos anos vivas, sino lo que dejas cuando te vas y lo que logras cambiar con tu existencia.
Desde el principio en todas las visitas medicas con el ginecólogo, genetista, neonatólogo y demás, la recomendación era un parto natural, y nosotros sin preguntar mucho, decidimos que estaba bien, pero faltando dos semanas para el parto, en la cita con mi ginecólogo, le preguntamos que si al practicar una cesárea había mas posibilidades de que ella pudiera sobrevivir, el nos respondió que si, efectivamente decidimos programar la cesárea.
Ya quería que llegara ese día, recuerdo que mi mama me decía necesitas llorar, desahogarte. Le dije a mi madre que no, que iba a llorar el día que ella fallecería, que ahora estaba feliz porque sabia que iba a nacer y iba a estar con nosotros, solo se que Dios y todas las oraciones nos dieron la fuerza para no desfallecer y sentir tanto deseo de luchar.
Esta pagina de Internet fue una gran motivación para continuar luchando, a la vez que le dio un significado a la existencia de mi hija, ha encontrarle sentido a su vida y sentido a nuestro sufrimiento, encontramos la misión que ella había venido a cumplir en la tierra. Nos lleno de emoción saber que nuestro testimonio podría ayudar a otras familias a luchar por la vida de sus bebes con triso mía 18.
Dios nos dio la suficiente fortaleza para salir adelante, sin querer buscar responsables o culpables por lo que había pasado, El puso en nuestros camino, suficiente apoyo, oraciones, amor y demostraciones de amistad que nunca nos imaginamos, esto nos ayudo y nos sigue ayudando a seguir adelante, todo es mas fácil si se comparte no solo la alegría sino también el dolor.
La semana anterior al nacimiento, hablamos con el Padre amigo de nosotros para que realizara una misa al día siguiente de su nacimiento en acción de gracias por el nacimiento de nuestra bebe.
Finalmente, el Viernes, 20 de octubre llego, fuimos citados en el Hospital a las 5:00 de la mañana, me hicieron las revisiones pertinentes, cuando monitorearon el corazón de Valeria, empezó a invadirme el temor, su corazón no estaba tan fuerte como nosotros creíamos, pasaba de palpitaciones demasiado fuertes y rápidas a palpitaciones demasiado bajas y lentas. Pasamos a la sala de operaciones y comenzó la cirugía, a mi esposo le temblaban las manos y no era capaz de contener las lagrimas, solo queríamos escuchar el llanto de Valeria y sentirnos tranquilos de que había nacido. Nos invadió una alegría enorme, eran las 8:11 A.M., por fin estaba con nosotros, la revisaron rápidamente y no la entregaron por fin en nuestros brazos, pasamos a la sala de recuperación, abría sus ojitos muy débilmente, pero estaba tranquila, pasamos a la habitación, allá nos esperaban toda nuestra familia y amigos, alrededor de treinta personas queriéndola conocer, la cargaron, le tomaron gran cantidad de fotos, fue muy especial ver que tantas personas quisieran compartir con ella.
A las diez y media de la mañana llego la enfermera, la bañaron y la vistieron para el bautizo. Pasaron pocos minutos después del baño cuando comenzaron sus episodios de apnea, desde esos momentos el corazón de Valeria comenzó a latir débilmente, falleció alrededor de las 2:45 de la tarde, perdí a mi hija pero me regalaron a un hermoso ángel...que llego al cielo con sus alas bien abiertas dejándonos vacios y tristes pero a la vez llenándonos de enseñanzas, de esperanza y con la gran satisfacción de haber sentido en nuestros corazones un amor incondicional, que no recordaba malformaciones, defectos congénitos, retrasos mentales o cualquier desenlace, solo y simplemente el amor de unos padres por su pequeña hija. Nunca en mi vida podré olvidar sus últimos esfuerzos por respirar, pero a la vez también recordare la expresión en su rostro de paz y tranquilidad.
Después de su fallecimiento la tuvimos con nosotros hasta las siete de la noche, su pequeña boquita aun estaba de color rojo, cuando las enfermeras llegaron por ella, no quería entregarla, la abrazaba cada vez mas fuerte hasta que mi esposo me pidió que por favor la dejara ir, ya había cambiado la hora de entrega de Valeria en cuatro oportunidades. Acordamos con la trabajadora social que la cremarían y el Domingo al salir del hospital la podríamos recoger, pero en la noche me entro una angustia enorme, y estalle en llanto, le dije a mi esposo que por favor al día siguiente fuera con nuestra familia a la cremación y le hicieran una oración, me parecía increíble que nosotros no hubiéramos pensado estar con ella en esos momentos, pero en realidad todavía estábamos aturdidos.
 
Esa noche, en medio de mi tristeza pensaba en ella, como estaría, como se sentiría sin su papa y su mama, nos podría ver? Podrá saber que la extrañamos? Sabia que estaba en el cielo al lado de Dios pero en esos momentos solo pensaba que no estaba al lado de nosotros y de cómo se sentiría ella, sentía un vacio tan inexplicable e inmenso. Finalmente me fui quedando dormida, fue allí donde encontré la respuesta a todas mis dudas... Cuando abrí los ojos después de haber caído en un sueno profundo lo único que pude recordar fue a mi hija Valeria en medio de nubes y de una luminosidad resplandeciente y Hermosa, ahí estaba ella, con una expresión de felicidad y de paz, alguien que no se le veía su rostro y el cual estaba sentado con un manto largo y blanco la tenia cargada arrullándola con gran amor y ternura. Solo puedo pensar que Dios me quiso responder todas las preguntas que con tanto dolor yo me hacia y a la vez El quería que yo aceptara que ella estaba feliz y que en mejor lugar no podía estar.
 
Efectivamente, al día siguiente, Sábado, mi esposo con parte de nuestra familia estuvieron en su cremación, ese mismo día, a las siete de la noche era la misa que le había pedido al Sacerdote que hiciera en agradecimiento por el nacimiento de Valeria, nunca pensé que seria la misa de su funeral. Efectivamente debíamos dar gracias por su nacimiento pero a la vez teníamos que despedirla, yo no pude asistir, aun estaba en el hospital, mi esposo tuvo el valor de entrar en medio de la Iglesia con las cenizas de Valeria, todas las personas me comentaron que fue una celebración hermosa, el sacerdote leyó una de las cartas escritas para ella ,cuando finalizo la misa todas las personas le aplaudieron fuerte por un minuto seguido, me dijeron que no paraban, le aplaudían cada vez mas fuerte. Al día siguiente salí del hospital y el Padre fue de Nuevo a nuestra casa, realizo una oración, nos acompañaron amigos y familiares.
Uno de los momentos mas difíciles de afrontar, era pensar en lo que sentiría mi hijo cuando regresáramos y se diera cuenta que Valeria no había llegado con nosotros. Antes de su nacimiento yo le había explicado que Valeria estaba un poquito enferma, que a lo mejor no iba a estar mucho tiempo con nosotros y se iba a tener que ir al cielo con los angelitos, siempre guardaba silencio y se iba a jugar, solo un día se enojo y me dijo que quería a su hermanita con el y no quería que se fuera, tuve que contenerme para no llorar delante de el. Mi hijo estaba un poco confundido, les dijo a sus profesoras en la escuela, que su hermanita y su mama se iban a morir, de inmediato hablamos con el y le explicamos que yo estaba bien y no me iba a pasar nada. El día del nacimiento de Valeria, el estuvo bastante ocupado jugando, estaban todos los hijos de nuestros amigos, por lo tanto no tuvo mucho tiempo para darse cuenta de lo que estaba sucediendo, ese día el mejor amigo de mi esposo se lo llevo a su casa con su esposa y sus hijos, en la noche lo llame a preguntarle como estaba y su primera pregunta fue: Que esta haciendo Valeria? En esos momentos estaba llena de tristeza y si le respondía la verdad, lo único que iba a hacer era ponerme a llorar, le dije que estaba durmiendo y decidimos explicarle todo cuando regresara al hospital. Al día siguiente, mi hijo llego al hospital y obviamente lo primero que pregunto fue: Donde esta Valeria? Le dije que si se acordaba que le había explicado que ella estaba enferma, me dijo que si, le dije: bueno que había sido el momento para irse con los angelitos al cielo. Me dijo OK y se fue a jugar. Todavía me pregunta que cuando va a regresar, que como se fue al cielo, si caminando o como y si ve comerciales de juguetes para niñas, me dice que quiere ese juguete para Valeria, la última vez me dijo que quería otra hermanita y que quería que se llamara Elizabeth, creo que finalmente acepto que Valeria no iba a regresar...
Valeria estuvo con nosotros por seis horas, las seis horas mas cortas de nuestras vidas y a la vez una de las horas mas felices e inolvidables que nos confirmaron que vale la pena darle la oportunidad de nacer a los bebes con triso mía 18, no importa si son pocas horas, días o meses, la inigualable emoción y amor que inspiran estos bebes hace que cualquier sacrificio y dolor que puede llegar con su partida no importe.
Valeria, conoció a sus padres, hermanito, abuelitos, tías, tíos, primos y muchos amigos, sintió los dulces besos de todos los que la queremos y los calurosos abrazos con admiración por su incansable espíritu, ese día no solo nosotros sino muchas amistades comprendimos lo importante que es valorar nuestras vidas y luchar hasta el final sin importar el resultado final, como ella lo hizo, fue un sacrificio para Valeria, tuvo bastantes episodios de apnea hasta que finalmente su corazón no aguanto mas.
Nos enseño a compartir sin egoísmos la alegría y dolor al mismo tiempo, le abrimos las puertas a todos nuestros amigos y personas que quisieron conocerla, la cargaron, le dieron besos y abrazos y compartieron con ella.
Para mi, Valeria, no solo fue y será mi hija, fue mi héroe, mi mayor fuente de enseñanza en mi vida, ella cambio todo a nuestro alrededor, ahora podemos dar gracias por su existencia aunque halla sido corta, podemos dar gracias por haberla conocido, por habernos enseñado tantas cosas que nunca las hubiéramos podido aprender sino hubiera llegado al mundo de manera tan diferente y especial. El sufrimiento y el dolor que sentimos nos acerco mas a Dios, nos unió mas como familia, nos dimos cuenta de las personas valiosas que tenemos a nuestro alrededor y aprendimos que a veces en la vida los problemas pequeños los volvemos demasiado grandes y eso no nos deja ver lo agradecidos que debemos estar con la vida por tener salud, por tener a nuestros hijos vivos y a nuestro lado.
A la muerte antes le tenia miedo, ahora la veo de forma diferente, porque ella me enseño a verla así, un lugar lleno de paz, tranquilidad y amor, el día que Dios decida mi partida caminare con gran emoción pensando en el momento que la pueda ver de nuevo, mientras tanto tratare de salir adelante al lado de mi hijo, mi esposo y mi familia guiado por la luz que ella encendió en nuestros corazones..un amor hecho con lagrimas de amor eterno.
 
 

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