DONDE ESTA DIOS
Cuando pasan situaciones tan difíciles como estas, es cuando muchas personas se preguntan cómo puede ocurrir algo así a seres tan inocentes, puros e indefensos que mueren sin alcanzar a cumplir un ciclo de vida normal.
Es normal escuchar de amigos y familiares frases como Dios lo quiso así, Dios la necesitaba en el cielo, hay que aceptar la voluntad de Dios, Dios sabe porque hace sus cosas o a lo mejor no les convenía, etc.…. Todos tratan de darte consuelo y poderte animar para seguir adelante. Muchas veces recuerdo haber usado yo también estas frases. Pero después de lo ocurrido, me he hecho muchas preguntas y he cambiado un poco la forma de ver las cosas.
Aceptar todas estas frases, es como pensar que tenemos un Dios que puede escoger a quien le pasa las cosas malas y a quien las buenas y por lo tanto también un Dios injusto, que permite que ocurran cosas malas a muchas personas buenas que no se lo merecen, un Dios que puede medir que tan fuerte es tu fe y tu oración y de acuerdo a eso puede elegirte para que seas acreedor a algún milagro que alivie tus problemas y tristezas……
Aceptar todo lo anterior es como decirme a mí, que a pesar de yo ser una buena persona, el decidió que mi hija falleciera. Y que mi fe y mis oraciones no fueron lo suficientemente fuertes como para que fuera solo un error y todo llegara a un final feliz.
En realidad nunca he buscado responsables de las cosas malas que le pasan a personas inocentes o a mí, estamos en un mundo imperfecto, poblados por seres humanos y mortales, donde hay libertad moral y cada persona puede escoger entre el bien y el mal, donde el hecho de ser bueno, rezar, ir a la iglesia o creer fuertemente en Dios no te hace inmune a ti y a los que tu quieres de enfermedades, desgracias e infortunios, no podemos rezar para que Dios nos libere de nuestros problemas, podemos hacerlo para que nos ayude a encontrar el camino correcto, para encontrar coraje, valor, fuerza para seguir adelante, para encontrar la gracia de recordar lo que aun nos queda en vez de lo que hemos perdido. “Tus amigos y parientes rezaron por ti, hasta aquellos que no te conocían; Judíos, Católicos y Protestantes. En un momento en que te sentías desesperadamente sola, descubriste que no era así. Descubriste que mucha gente sufría por ti y contigo y esto es importante. De alguna manera encontraste fuerza para no desmoronarte, encontraste el resorte para seguir viviendo e interesarte por otras cosas, te enfrentaste a una situación aterradora, oraste pidiendo ayuda y descubriste que eres más fuerte y más capaz de manejar la situación de lo que jamás creíste, en tu desesperación abriste el corazón a la oración. Y que paso? no conseguiste un milagro que impidiera la tragedia, pero descubriste gente a tu alrededor y Dios a tu lado, y fuerza dentro de ti para ayudarte a sobreponer a la tragedia. Dios no provoca tragedias ni las impide, como dijo un rabino Jasidico del siglo XIX: los seres humanos son el lenguaje de Dios, Dios muestra su oposición al cáncer” y a los defectos congénitos no eliminándolos o haciendo que ocurran solo a gente mala(no puede hacerlo), sino que lo hace llamando a amigos y vecinos para que ayuden a llenar el vació y a aliviar la carga.
No amamos a Dios porque sea perfecto. No le amamos porque nos proteja del peligro y evite que nos pasen cosas malas, no le amamos porque le temamos, o porque pueda hacernos daño si le damos la espalda. Le amamos porque es Dios, porque es el autor de todo lo hermoso que hay a nuestro alrededor, porque es la fuente de nuestra fuerza, de nuestra esperanza y de nuestro valor, cualidades que nos sirven en los momentos de dificultades. Le amamos porque es la mejor parte de nosotros mismos y de nuestro mundo. Esto es lo que significa amar, es mas autentico, mas libre, cuando es ofrecido a pesar del sufrimiento, de la injusticia y de la muerte. El amor no es la admiración de la perfección, sino la aceptación de una persona imperfecta con todas sus imperfecciones, porque amarle y aceptarle hace que seamos mejores y mas fuertes.”(1)
Ahora después de lo sucedido, aprendimos a conocer y aceptar a Dios en una dimensión diferente a la que antes entendíamos.
Estoy convencida que los sufrimientos si les encontramos un significado y un objetivo nos hace fuertes y grandes, y nos ayuda a encontrar la salida, porque Dios nunca nos abandona, nos lleva en las palmas de sus manos dándonos consuelo en los momentos mas difíciles…
(1) Tomado del libro CUANDO A LA GENTE BUENA LE PASAN COSAS MALAS
por Harold S. Kushner
GRANDES RESPUESTAS
Enero 6 del 2007
Yo siempre fui una persona creyente, crecí en un hogar con cimientos religiosos, me eduque en un colegio y universidad católica, pero a la vez fui una creyente practica, no me hacia muchas preguntas, simplemente creía, iba a misa cuando me acordaba, no era muy disciplinada en cuanto a la oración e incluso recuerdo que en muchas ocasiones cuando algunas personas empezaban a hablar mucho de religión y de la manera como Dios había afectado sus vidas, pensaba dentro de mí, “Ya se están volviendo fanáticos”, claro hasta ese momento mi vida no había tenido ningún tropiezo todo era color de rosa. Mi fe la manejaba de una forma inconsciente, mas como una tradición que pasa de generación en generación en tu familia pero que aceptas sin pensar la profundidad e importancia que puede tener en tu vida.
Cuando mi hijo nació, empezó a crecer en mi un interés más profundo y maduro por Dios, deseaba poderle dar la oportunidad de conocer a Dios así como mis padres me la dieron a mí. Comencé a enseñarle a rezar y le insistía mucho en dar gracias por todas las bendiciones que recibíamos. Como lo mencione en una de las cartas anteriores, pedíamos valor para afrontar los momentos difíciles y a pesar de no ser una consagrada, entregada y persistente creyente me escucho, ya me había escuchado antes, pero yo seguía con mi escurridiza indiferencia.
Cuando he necesitado a Dios, El me ha escuchado y me ha dado pruebas de sus respuestas. Antes de empezar a contar las dos historias quiero aclarar que he sido una persona escéptica y difícil de sugestionar, por lo que me ayudo a entender que no había podido ser mi imaginación o que a lo mejor me estaba volviendo loca.
Lo primero: el fallecimiento de mi abuelita materna, “Mi adorada Elvirita”, un ser muy especial e importante en mi vida, ella sufrió la enfermedad de Alzheimer durante diez años, fueron muchos los momentos difíciles durante el recorrido de su enfermedad. Durante ese tiempo empezó a pensar en la posibilidad de buscar nuevos horizontes en otro país, pero siempre me detenía el pensar en ella y lo difícil que sería no estar a su lado en caso de que le ocurriera algo. Finalmente decide viajar a los EEUU, en mi mente esta como si hubiese sido ayer, cuando me despedí de ella, le dije abuelita no te preocupes que yo voy a regresar y ella con sus ojos llenos de lagrimas me respondió: “No mija, ya no nos vamos a volver a ver “ y fue así, dos anos después de estar en EEUU mi abuelita falleció ,para mí fue muy doloroso no estar con ella en sus últimos momentos después de todo lo que ella había hecho por mí. El día de su funeral a las cuatro de la tarde cuando fue su entierro, yo lloraba, quería decirle tantas cosas, pedirle perdón. Le pedía a Dios que me ayudara a sentirme cerca de ella, fue entonces cuando decidí escribirle una carta en la cual le decía todo lo que sentía y le pedía perdón por lo que yo creía que había estado mal, a las cuatro de la tarde, hora de su entierro, empecé a quemar la carta, quería sentir que el viento le llevaría mis palabras y así sentiría que iba a estar cerca de ella, fue en ese momento que ocurrió algo increíble, empecé a sentir olor a eucalipto. El sitio donde iban a enterrar a mi abuelita era al lado de la tumba de mi abuelo, la tumba de el, estaba rodeada de arboles de eucalipto, cada que íbamos a colocarle flores a él me quedaba un buen rato porque me encantaba ese olor. Que mas respuesta podía pedir de Dios que esa ????
Pero a pesar de esto, yo seguía siendo un poco indiferente e incrédula de lo que había pasado…. Buscaba en los alrededores donde había quemado la carta si había algún árbol de eucalipto, obviamente no había ninguno de estos.
Mi Segunda experiencia fue con la llegada de mi hija Valeria.
Después de la confirmación del diagnostico de mi hija, los primeros días fueron difíciles, no veía ni sentía ninguna luz de esperanza, aunque no le reproche a Dios me aleje un poco de Él, me parecía increíble que después de toda la resignación y humildad que habíamos tenido para aceptar todos los problemas con los que iba a nacer nuestra hija, luego nos diéramos cuenta de que a lo mejor no iba a alcanzar a llegar a su primer año de vida, pero en medio de ese inmenso dolor de un momento a otro empecé a sentir una energía tan grande dentro de mí que solo se lo puedo atribuir a Dios y a todas las oraciones de personas que nos conocían y no nos conocían, empecé a sentir una enorme fuerza de seguir adelante y de luchar por Valeria, a pesar de saber que a lo mejor no iba a durar mucho tiempo, le hicimos su baby shower y fuimos capaz de celebrarle el cumpleaños a mi hijo .Recuerdo que pocos días antes de nacer Valeria mi mama y yo fuimos a misa, mi mama estaba llorando y le dije, mami no llores, tenemos que estar felices, ya la vamos a conocer !!! Ya va a nacer !!! Todas nuestras energías y pensamientos se centraron en el deseo de que nacería y la pudiéramos conocer, no queríamos pensar en lo que pudiera pasar después. Cuando recuerdo todo esto y muchas cosas más solo puedo convencerme que Dios estuvo con nosotros a nuestro lado, solo así pudimos encontrar la fuerza para salir adelante.
Pero fue el día del fallecimiento de Valeria donde sentí que Dios me tenia cobijada con sus brazos. Esa noche me entro una angustia muy grande de pensar en ella como se sentiría tan pequeña e indefensa sin sus padres, sabía que estaba en el cielo y creía firmente que estaba al lado de Dios pero ni pensar así me hacía sentir mejor en ese momento. Esa noche después de un rato me quede dormida y de un momento a otro abrí mis ojos, tenía solo una imagen en mi mente, un sitio hermoso, luminoso y resplandeciente, rodeado de nubes y en medio de todo eso, la imagen de un ser sentado al cual no se le veía el rostro con una túnica blanca y brillante y ahí estaba mi hija !!! con una expresión de paz y felicidad, este ser la tenia abrazada con gran amor y ternura y la arrullaba muy suavemente. Esa imagen me dio una gran tranquilidad, Dios y mi Valeria ahuyentaron todas mis dudas, en mejor sitio no podía estar!!!. A veces quiero pensar que era El quien la tenía en sus brazos otras veces pienso que fue la Virgen María o mi abuelita, lo importante es que allí estaba y muy feliz !!!!
Normalmente que pensarían ustedes??? Saber todo los problemas físicos e internos con los cuales iba a nacer tu hija, lo aceptas con esperanza y amor y luego te das cuenta que que tu bebe está condenado a morir sin ni siquiera haber nacido y que si tienes muy buena suerte a lo mejor logra llegar al año de vida, decides someterte a una cesárea con el fin de que tu bebe tenga más oportunidad de vivir, y solo vive por cortas seis horas , cantidad de problemas familiares, la separación de mis padres, sufro dos perdidas de embarazos después de la perdida de Valeria ….Que pensarían ??? Dios me abandono !!!, Porque todo al mismo tiempo y a nosotros !!! Nos merecemos todo esto !!! Existe la justicia divina!!! Si esto pasaba cada seis mil niños que nacen vivos en el mundo, porque a nosotros??? Que significado quería que le encontrara El a todo esto !!! Realmente hay muchas preguntas que no se van a poder responder…
Alguien hace poco me pregunto, Odias a Dios ??? De corazón le respondí, Nunca me había sentido tan cerca de El como ahora. Creo que a todo lo difícil que nos ocurre tenemos que buscarle su enseñanza, sino hubiera llegado Valeria al mundo de forma tan especial y diferente nunca hubiera tenido la oportunidad de tener y sentir tan cerca a Dios, bien dicen que en el dolor y el sufrimiento es donde verdaderamente lo conocemos a El y donde verdaderamente aprendemos a valorar lo que tenemos y a sentir gran compasión por las personas que sufren. Siempre he pensado que la mejor forma de encontrar consuelo es pensar en las personas que tienen menos que nosotros, que sufren más que nosotros, que tienen problemas y dolores más grandes, así logras ver tus problemas un poco mas pequeños y decides seguir luchando. A veces nos lamentamos demasiado por cosas insignificantes y creemos que el mundo se acaba por pequeñas cosas que tienen solución o que en realidad no tienen una dimensión tan grande como la creemos ver.
Cuando nos ocurren perdidas o problemas muy graves tenemos dos opciones luchar contra estos tratando de sobreponernos o caer derrumbados ante ellos, lo que en vez de ayudarnos, nos va a hundir en un abismo sin salida, que generalmente lleva a buscar responsables y culpables donde no los hay y terminar haciéndole daño a los que más queremos.
Después de todo lo vivido ,Ya nunca mas seré indiferente a EL, ahora solo creo que gracias a El podemos encontrar esa paz inexplicable en medio de momentos de oscuridad. A veces nos llenamos de tanta incredulidad e indiferencia que no vemos las respuestas o pruebas que Dios nos manda porque ni siquiera nos preocupamos por buscarlas y encontrarlas..
Dios estuvo conmigo en cada uno de esos momentos que he sufrido, he llorado y he creído que ya no puedo más…..
“ Se puede perder a alguien cuando sabemos donde esta? Ahora está cantando en los huestes celestiales, ausente en cuerpo pero presente en el Señor “
DUDAS.....
Un hombre se fue a cortar el cabello y la barba. Como suele suceder, él y el barbero se pusieron a conversar sobre diversos asuntos hasta que - comentando una noticia del diario sobre niños abandonados y maltratados- el barbero afirmó:
- Como usted podrá ver, esta tragedia demuestra que Dios y los ángeles no existen.
- ¿Cómo?
- ¿Cómo?
- ¿Es que no lee los diarios? Hay tanta gente sufriendo, criaturas abandonadas, crímenes de toda clase. Si Dios y los ángeles existieran, no habría sufrimiento.
El cliente se quedó pensando, pero el corte estaba casi finalizado y decidió no prolongar la conversación. Volvieron a discutir sobre temas más amenos y una vez terminado el servicio, el cliente pagó y salió.
Entretanto, la primera cosa que vio al salir fue un mendigo, con barba de muchos días y largos cabellos desgreñados. Inmediatamente regresó a la barbería y dijo a quien lo había atendido:
- ¿Sabe una cosa? Los barberos no existen.
- ¡Cómo que no existen! Yo estoy aquí, y soy barbero.
- ¡Cómo que no existen! Yo estoy aquí, y soy barbero.
- ¡No existen!- insistió el hombre. - Porque si existieran, no habría personas con una barba tan grande y un cabello tan desgreñado como el que acabo de ver en la esquina.
- Puedo asegurarle que los barberos existen. Lo que sucede es que ese hombre nunca vino hasta aquí.
- Puedo asegurarle que los barberos existen. Lo que sucede es que ese hombre nunca vino hasta aquí.
- ¡Exactamente! Entonces, para responder a su pregunta, Dios y sus Ángeles también existen. Lo que sucede es que las personas no van hacia Él. Si lo buscaran, serían más solidarios, y no habría tanta miseria en el mundo.
EL CORAZÓN DE UN NIÑO
Mañana en la mañana abriré tu corazón le explicaba el cirujano a un niño.
Y el niño interrumpió:
-¿Usted encontrará a Jesús allí?
El cirujano se quedó mirándolo, y continuó:
Cortaré una pared de tu corazón para ver el daño completo.
-Pero cuando abra mi corazón, ¿encontrará a Jesús ahí?, volvió a
interrumpir el niño.
El cirujano se volvió hacia los padres, quienes estaban sentados
tranquilamente.
-Cuando haya visto todo el daño allí, planearemos lo que sigue, ya con tu
corazón abierto.
-Pero, ¿usted encontrará a Jesús en mi corazón?
La Biblia bien claro dice que Él vive allí. Las alabanzas todas dicen que
Él vive allí... ¡Entonces usted lo encontrará en mi corazón!
El cirujano pensó que era suficiente y le explicó:
-Te diré que encontraré en tu corazón. Encontraré músculo dañado, baja
respuesta de glóbulos rojos, y debilidad en las paredes y vasos. Y aparte
me daré cuenta si te podamos ayudar o no.
- ¿Pero encontrará a Jesús allí también? Es su hogar, Él vive allí,
siempre está conmigo.
El cirujano no toleró más los insistentes comentarios y se fue. Enseguida
se sentó en su oficina y procedió a grabar sus estudios previos a la
cirugía: -aorta dañada, vena pulmonar deteriorada, degeneración muscular
cardiaca masiva. Sin posibilidades de trasplante, difícilmente curable.
- Terapia: analgésicos y reposo absoluto. - Pronóstico: tomó una pausa y
en tono triste dijo: - muerte dentro del primer año. Entonces detuvo la
grabadora
-Pero, tengo algo más que decir: - ¿Por qué? pregunto en voz alta -¿Por
qué hiciste esto a él? Tú lo pusiste aquí, tú lo pusiste en este dolor y
lo has sentenciado a una muerte temprana. ¿Por qué?
De pronto, Dios, nuestro Señor le contestó:
-El niño, mi oveja, ya no pertenecerá a tu rebaño porque él es parte del
mío y conmigo estará toda la eternidad. Aquí en el cielo, en mi rebaño
sagrado, ya no tendrá ningún dolor, será confortado de una manera
inimaginable para ti o para cualquiera. Sus padres un día se unirán con
él, conocerán la paz y la armonía juntos, en mi reino y mi rebaño sagrado
continuará creciendo.
El cirujano empezó a llorar terriblemente, pero sintió aun más rencor, no
entendía las razones.
Y replicó: - Tú creaste a este muchacho, y también su corazón ¿Para qué?
¿Para que muera dentro de unos meses?
El Señor le respondió:
-Porque es tiempo de que regrese a su rebaño, su tarea en la tierra ya la
cumplió. Hace unos años envié una oveja mía con dones de doctor para que
ayudara a sus hermanos, pero con tanta ciencia se olvidó de su Creador.
Así que envié a mi otra oveja, el niño enfermo, no para perderlo sino para
que regresara a mí aquella oveja perdida hace tanto tiempo.
El cirujano lloró y lloró inconsolablemente. Días después, luego de
practicar la cirugía, el doctor se sentó a un lado de la cama del niño;
mientras que sus padres lo hicieron frente al médico.
El niño despertó y murmurando rápidamente preguntó:
-¿Abrió mi corazón?
-Si - dijo el cirujano-
-¿Qué encontró? - preguntó el niño -
-Tenías razón, encontré allí a Jesús
Mañana en la mañana abriré tu corazón le explicaba el cirujano a un niño.
Y el niño interrumpió:
-¿Usted encontrará a Jesús allí?
El cirujano se quedó mirándolo, y continuó:
Cortaré una pared de tu corazón para ver el daño completo.
-Pero cuando abra mi corazón, ¿encontrará a Jesús ahí?, volvió a
interrumpir el niño.
El cirujano se volvió hacia los padres, quienes estaban sentados
tranquilamente.
-Cuando haya visto todo el daño allí, planearemos lo que sigue, ya con tu
corazón abierto.
-Pero, ¿usted encontrará a Jesús en mi corazón?
La Biblia bien claro dice que Él vive allí. Las alabanzas todas dicen que
Él vive allí... ¡Entonces usted lo encontrará en mi corazón!
El cirujano pensó que era suficiente y le explicó:
-Te diré que encontraré en tu corazón. Encontraré músculo dañado, baja
respuesta de glóbulos rojos, y debilidad en las paredes y vasos. Y aparte
me daré cuenta si te podamos ayudar o no.
- ¿Pero encontrará a Jesús allí también? Es su hogar, Él vive allí,
siempre está conmigo.
El cirujano no toleró más los insistentes comentarios y se fue. Enseguida
se sentó en su oficina y procedió a grabar sus estudios previos a la
cirugía: -aorta dañada, vena pulmonar deteriorada, degeneración muscular
cardiaca masiva. Sin posibilidades de trasplante, difícilmente curable.
- Terapia: analgésicos y reposo absoluto. - Pronóstico: tomó una pausa y
en tono triste dijo: - muerte dentro del primer año. Entonces detuvo la
grabadora
-Pero, tengo algo más que decir: - ¿Por qué? pregunto en voz alta -¿Por
qué hiciste esto a él? Tú lo pusiste aquí, tú lo pusiste en este dolor y
lo has sentenciado a una muerte temprana. ¿Por qué?
De pronto, Dios, nuestro Señor le contestó:
-El niño, mi oveja, ya no pertenecerá a tu rebaño porque él es parte del
mío y conmigo estará toda la eternidad. Aquí en el cielo, en mi rebaño
sagrado, ya no tendrá ningún dolor, será confortado de una manera
inimaginable para ti o para cualquiera. Sus padres un día se unirán con
él, conocerán la paz y la armonía juntos, en mi reino y mi rebaño sagrado
continuará creciendo.
El cirujano empezó a llorar terriblemente, pero sintió aun más rencor, no
entendía las razones.
Y replicó: - Tú creaste a este muchacho, y también su corazón ¿Para qué?
¿Para que muera dentro de unos meses?
El Señor le respondió:
-Porque es tiempo de que regrese a su rebaño, su tarea en la tierra ya la
cumplió. Hace unos años envié una oveja mía con dones de doctor para que
ayudara a sus hermanos, pero con tanta ciencia se olvidó de su Creador.
Así que envié a mi otra oveja, el niño enfermo, no para perderlo sino para
que regresara a mí aquella oveja perdida hace tanto tiempo.
El cirujano lloró y lloró inconsolablemente. Días después, luego de
practicar la cirugía, el doctor se sentó a un lado de la cama del niño;
mientras que sus padres lo hicieron frente al médico.
El niño despertó y murmurando rápidamente preguntó:
-¿Abrió mi corazón?
-Si - dijo el cirujano-
-¿Qué encontró? - preguntó el niño -
-Tenías razón, encontré allí a Jesús
EL TREN DE LA VIDA
Un día, leí un libro que comparaba la vida con un viaje en tren. Una comparación extremadamente interesante cuando es bien interpretada.
Interesante, porque nuestra vida es como un viaje en tren, llena de embarques y desembarques, de pequeños accidentes en el camino, de sorpresas agradables, con algunas subidas y bajadas tristes.
Cuando nacemos y subimos al tren, encontramos dos personas queridas, que nos harán conocer el viaje hasta el fin: nuestros padres.
Lamentablemente, ellos en alguna estación se bajaran para no volver a subir más.
Quedaremos huérfanos de su cariño, protección y afecto. Pero a pesar de esto, nuestro viaje deberá continuar; conoceremos otras interesantes personas durante la larga travesía, entre ellos nuestros hermanos, amigos y amores.
Muchos de ellos solo realizaran un corto paseo, otros estarán siempre a nuestro lado, compartiendo alegrías y tristezas.
En el tren, también viajaran personas que andarán de vagón en vagón para ayudar a quien lo necesite.
Muchos se bajaran y dejaran recuerdos imborrables.
Otros, en cambio, viajaran ocupando asientos, sin que nadie perciba que están allí sentados.
Es curioso ver como algunos pasajeros a los que queremos deciden sentarse alejados de nosotros, en otros vagones.
Eso nos obliga a realizar el viaje separados de ellos.
Pero eso no nos impedirá, aunque tal vez con alguna dificultad, acercarnos a ellos.
Lo difícil es aceptar que, a pesar de estar cerca… no podremos sentarnos juntos, pues muchas veces otras son las personas que los acompañan.
Este viaje es así, lleno de atropellos, sueños, fantasías, esperas, llegadas y partidas.
Sabemos que este tren solo realiza un viaje, el de ida.
Tratemos, entonces, de viajar lo mejor posible, intentando tener una buena relación con todos los pasajeros, procurando lo mejor de cada uno de ellos, recordando siempre que, en algún momento del viaje, alguien puede perder sus fuerzas y deberemos entender eso.
A nosotros también nos ocurrirá lo mismo; seguramente alguien nos entenderá y ayudará.
El gran misterio de este viaje es que no sabemos en cual estación nos tocara descender.
Pienso: cuando tenga que bajarme del tren ¿ sentiré añoranzas?. Mi respuesta es SÍ; dejar a mis hijos viajando solos será muy triste.
Separarme de los amores de mi vida, será doloroso. Pero tengo la esperanza de que en algún momento nos volveremos a encontrar en la estación principal y tendré la emoción de verlos llegar con mucha mas experiencia de la que tenían al iniciar el viaje.
Seré feliz al pensar que en algo pude colaborar para que ellos hayan crecido como buenas personas.
Ahora, en este momento, el tren disminuye la velocidad para que suban y bajen personas.
Mi emoción aumenta a medida que el tren va parando… ¿ quien subirá?. ¿ Quién será? …
Me gustaría que TU pensases que el desembarcar del tren, no es solo una representación de la muerte o el termino de una historia que dos personas construyeron y que por motivos íntimos dejaron desmoronar.
Estoy feliz de ver como ciertas personas, como nosotros, tienen la capacidad de reconstruir para volver a empezar, eso es señal de lucha y garra, y saber vivir es poder obtener lo mejor de todos los pasajeros.
Agradezco a DIOS, porque estemos realizando este viaje juntos y, a pesar de que a veces nuestros asientos no estén juntos, con seguridad el vagón en el que vamos y el maquinista son los mismos.
A ti, que estás leyendo, te dejo un abrazo enorme, que tengas un gran día y gracias por acompañarme en este viaje…!!! Anónimo